El último dato disponible mostró que la mediana de los ingresos de los argentinos fue, durante el primer trimestre del año, $16.399. Es decir: que dos salarios de los que cobra el grueso de los trabajadores no llega ni a acercarse a lo que necesita una familia tipo no propietaria.

Una familia tipo que paga alquiler necesita en julio $64.024 para no quedar por debajo de la línea de pobreza.

Sólo si hoy, gracias a las paritarias, el salario mediano duplicara a lo publicado por el Indec en el primer trimestre, los ingresos de dos personas podrían llegar a los $65.000.

El CESO publicó un informe que mostró los precios de los alquileres en CABA de un tres ambientes durante julio crecieron hasta 1,8%.

Si a esos números se les suma el último dato disponible de la línea de pobreza publicada por la Dirección General de Estadísticas y Censos de la CABA, correspondiente a mayo, se obtiene la verdadera Canasta Básica Total ( CBT) de aquellos que no son propietarios.

Cabe tener en cuenta que, además, entre mayo y julio la CBT tuvo que haber sufrido el efecto inflacionario.

Según las estadísticas públicas porteñas, una familia tipo formada por cuatro integrantes (padre, madre y dos hijos de 6 y 8 años) necesitó en mayo $30.146 para no ser pobre.

Si a eso se le suman los $26.888 que costó en promedio el alquiler de un 3 ambientes, y el valor de las expensas, que en promedio suman el 26% de un alquiler tal como destacó el informe, el total llega $64.024.

El informe del CESO también mostró que los alquileres de los monoambientes subieron en promedio 0,7%, es decir que llegaron a $13.906. Eso significa que tanto la jubilación mínima como el salario mínimo vital y móvil no alcanzan hoy a pagar siquiera el alquiler de los departamentos más pequeños.

El cálculo se complica si además se tiene en cuenta el resto de los gastos, expresado en que la línea de la pobreza para una persona fue de $11.126 en CABA, durante mayo.

El salario mínimo es de $12.500, mientras que la jubilación mínima es $11.528. La línea de pobreza para una pareja de 25 años se situó en $17.693 y la de dos adultos mayores en $15.139. Eso permite observar que ni dos jubilaciones ni dos salarios mínimos logran siquiera acercarse a que una pareja pueda vivir en un monoambiente.

Entre alquiler, expensas y el resto de las necesidades se llega a $35.214 para que una dupla de jóvenes no caiga en la pobreza y a $32.660 para dos adultos mayores.

Agenhoy