El presidente del Banco Central, dijo que la devaluación del 19% que experimentó el peso argentino la semana pasada frente al dólar «ya está teniendo un impacto negativo en la inflación», por lo que se va a interrumpir el proceso de desinflación que se venía dando.

«La inflación subirá en agosto y septiembre tras el 2,2% de julio», dijo el funcionario en un discurso expresado en la sede de la entidad rectora.

Guido Sandleris, sostuvo que él y su equipo de trabajo son «conscientes de la incertidumbre que genera el proceso electoral».

«Seguiremos introduciendo los ajustes necesarios para retomar el sendero de reducción de la inflación», agregó y señaló que «el compromiso del Banco Central es con los argentinos».

También garantizó que ese organismo seguirá interviniendo en el mercado cambiario «en la medida en que las condiciones así lo requieran».

Además, aseguró que la autoridad monetaria «seguirá utilizando una política monetaria restrictiva».

En conferencia de prensa, Sandleris afirmó que las reservas internacionales «son para moderar el tipo de cambio y garantizar la estabilidad financiera».

A su criterio, «con el reacomodamiento de los últimos días, el tipo de cambio es ahora muy competitivo».

Para el funcionario, el sistema financiero «permanece sólido pese a las fluctuaciones cambiarias».

Agenhoy