Las personas que lo necesiten podrán acercarse a las parroquias San Juan Bautista de Florencio Varela, Sagrada Familia de Berazategui y la Catedral ubicada en Rivadavia 355.

Con al menos cinco muertos en medio de las bajas temperaturas, según Red Solidaria, la diócesis de Quilmes anunció que abrirán las puertas de sus templos para recibir a las personas en situación de calle como “una respuesta evangélica frente a la vida amenazada por el frio”.

“¡Nadie puede morir de frío en nuestras calles!”, subrayaron monseñor Carlos José Tissera y su auxiliar, Marcelo Magni.

Así de 21 a 8 de la mañana se abre la catedral de Quilmes,; la parroquia Sagrada Familia de Berazategui, en Calle 148 Nº 1351, y la parroquia San Juan Bautista de Florencio Varela, de 25 de mayo 611. “Hay acciones tendientes a paliar la situación pero insuficientes”, porque “la mayoría se centra en Capital Federal, o solo brindan algo caliente y abrigo”, justificaron.

A través de las redes, el obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario episcopal para las villas de emergencias, Gustavo Carrara, reclamó “acciones concretas” para que los argentinos no mueran de frío.

“Estos hechos dolorosos nos invitan a ser más solidarios y a pensar acciones concretas para acompañar mejor. Le pedimos al buen Dios esa inspiración que nos mueva el corazón para llegar a soluciones concretas”, concluyó el prelado.

NG