Lo afirmó el fiscal federal con competencia electoral Jorge Di Lello quien descartó el peligro de que la aplicación del nuevo sistema de transmisión de datos pueda «alterar la voluntad de la gente».

«Aunque los resultados fueran ajustados, dudosos, con transmisiones irregulares, la alternativa es, en última instancia, abrir las urnas», manifestó Di Lello.

 En declaraciones formuladas esta mañana a radio El Destape, el fiscal indicó:  «La ciudadanía debe tener en claro que ante los eventuales problemas que puedan presentarse estamos alertas y vigilantes. Lo que garantizo es que si hay anormalidades y anomalías el ministerio público electoral no va a mirar para el costado», añadió.

El Partido Justicialista había presentado un recurso ante la Cámara Nacional electoral (CNE) para reclamar que la empresa a cargo del escrutinio entregue el programa que se utilizará el día de la elección para contar los votos.

«Si en las presentaciones que hacen los representantes de los frentes hay fundamentos para tomar alguna medida cautelar o control mayor, será considerado», expresó el fiscal.

En sintonía con la justicia electoral, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, rechazó las críticas de la oposición al nuevo escrutinio digital y afirmó que el 11 de agosto el país se va a «ir a dormir con el resultado ya definido».

«Ahora con la incorporación de tecnología vamos a tener los resultados vamos a tener mayor transparencia y mayor velocidad en el proceso de transmisión de telegramas. Nos vamos a ir a dormir todos los argentinos con seguramente el resultado ya definido», resaltó el funcionario nacional.

NG