Pese a que el Gobierno informó que la última prueba que se hizo del escrutinio provisiorio, el sábado pasado, resultó exitosa, el apoderado del PJ, Jorge Landau, mantuvo sus críticas al nuevo sistema que se usará en las PASO, y remarcó que «el software no fue auditado» y que no existe «seguridad de que no pueda ser hackeado».

También el fiscal federal con competencia electoral Jorge Di Lello hizo algunas observaciones, aunque utilizó un tono más moderado.

Dijo que «no fue afortunado hacer un cambio sobre la marcha en el sistema de transmisión de datos», pero aclaró que «la primera gran tranquilidad que hay que plantear es que está vigente el traslado de datos desde el correo al Ministerio del Interior.

Y queda el escrutinio definitorio de abrir las urnas que están cuestionados y contar los votos en los lugares que estén cuestionados«.

En línea con lo que plantean algunos especialistas, como el programador y activista Javier Smaldone, Landau que quejó porque «es todo una gran improvisación» y advirtió: «tenemos mucho temor de que esto pueda funcionar mal. Lo grave es que todo se busca hacer entre gallos y medianoche, nunca se nos consultó ni a nosotros ni a otra fuerza política ni ONG».

En declaraciones radiales, consideró que «el alcance del simulacro electoral del sábado fue limitadísimo» y planteó que en su espacio político están «más preocupados que antes con lo que puede suceder en las elecciones» primarias del 11 de agosto.

«Los telegramas van a seguir publicándose en la web pero no van a tener el mismo contenido», puntualizó, mientras que agregó que «la imagen del telegrama que sale escaneado de la escuela no es la misma que se usa para contar los votos en el escrutinio provisorio».

Según Landau, «el telegrama escaneado no va a ser el mismo que tenga el data entry en la pantalla», sino que «es una elaboración de Smartmatic», la nueva empresa que en la última licitación desplazó a INDRA, la cual se venía encargado del escrutinio provisorio de todas las elecciones desde fines de la década del noventa.

«Lo que no quiero es que esa noche tengamos una versión equívoca de lo que sucedió en el cuarto oscuro», remarcó el dirigente, quien también recordó que «el apoderado de Roberto Lavagna» vio que «un telegrama que se mandó desde una escuela de Barracas nunca llegó».

Además confirmó que el PJ sigue adelante con «una presentación» ante la Justicia respecto del «cambio de la imagen que hace Smartmatic«, a fin de que «no se utilice este sistema».

Al respecto, cuestionó que desde el Gobierno le dijeron que eso «era para tener más celeridad y tecnología al proceso electoral», lo cual calificó como una «incongruencia», ya que los primeros resultados oficiales «se van a conocer desde las 21 como siempre». Y agregó: «El Gobierno tiene temor del resultado del domingo a la noche».

El sábado pasado, el Gobierno realizó un nuevo simulacro del escrutinio provisorio diagramado por la Dirección Nacional Electoral para probar el sistema de transmisión de telegramas que implementará en las elecciones nacionales y aseguró que la flamante modalidad «reduce los tiempos de transmisión, procesamiento y divulgación de resultados» y «dará mayor seguridad y transparencia». 

«Con este sistema que implementamos ganamos en transparencia, agilidad y homogeneidad en la carga de los resultados. Ahora los fiscales de los partidos podrán fiscalizar la transmisión de cada telegrama en cada una de las escuelas», explicó el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez.

El simulacro de transmisión de telegramas y recuento de provisional de resultados realizado el sábado que se realizó en unas 9 mil escuelas de todo el país, de cara a las primarias del 11 de agosto, fue «positivo y exitoso», según el director de servicios electorales de Correo Argentino, Adrián González.

«Logramos transmitir 95 mil telegramas en 3 horas. Hacemos una evaluación muy positiva. El simulacro resultó exitoso», señaló González en declaraciones a Télam al término de la prueba.

El simulacro se realizó en un total de 9.096 escuelas de todo el país, que el sábado abrieron sus puertas pese a estar en receso de invierno, y en 1.130 sucursales digitales del Correo en distintos puntos del territorio nacional, precisó González.

Para Smaldone, por ejemplo, lo que dejó claro el simulacro, a 22 días de las elecciones, fue que ni el software de transmisión de telegramas ni el de escrutinio están terminados. Y nunca fueron auditados, en ninguna etapa, por nadie.

Agenhoy