Link dejó en la calle a todo su personal.

Con más de treinta años de historia y especializada en la rectificación y moldeado de cilindros, abastecía al mercado de reposición.

Sus 30 trabajadores fueron con normalidad a la planta y la encontraron cerrada.

Ubicada en Rosario, provincia de Santa Fe, se suma al largo listado de autopartistas que cerraron en los últimos meses como Deutz, Brembo, Viauro, Faurecia (tuvo que ser vendida) y Dino Mattioli, la última que cerró, también del mercado de reposición.

La situación en el segmento de autopartes es muy complicada y varios empresarios reconocen que «estamos con el agua al cuello». Juan Cantarella, gerente general de AFAC, Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes, dijo a BAE Negocios: «La caída en la producción del mercado de las terminales supera el 30%, lo que se traslada a los proveedores directos e indirectos y se ve agravado con la suba del dólar.

Entregan piezas con precios desactualizados y tienen insumos dolarizados. A la caída de la actividad, se le suma el impacto financiero de la fricción comercial con sus clientes».

La radiografía del mercado de reposición es complicada. «Los repuestos que se compran son sólo los que hacen que un auto no este parado. Hay un mantenimiento reactivo no preventivo. La reposición sigue al mercado interno. La situación actual es la gota que rebalsó el vaso para muchas empresas que intentaron mantenerse», señaló Cantarella.

Pablo Cerra, abogado de la UOM Rosario, explicó : «Link primero les dijo a sus trabajadores que iba a cerrar y los iba a indemnizar con el 50%. Luego cerró y ni les avisó. Entre mayo y diciembre de 2018, en Rosario, cerraron 100 pymes metalúrgicas.

Lo que representa la pérdida de 1.000 puestos de trabajo, sólo en la seccional rosarina.Tenemos más de 6.000 trabajadores contenidos por los Procedimientos Preventivos de Crisis, por acuerdos firmados para que las empresas no despidan. Los cuatro meses que restan serán muy duros».

Agenhoy