Por el Lic. MARTIN CRUZ BARGAS

Ya paso un mes de la llegada de la «Revolución de la Alegría». Por acá poco y nada. Retroceso institucional, (como le gusta decir a los constitucionalistas), retroceso social, económico y por sobre todas las cosas una sensación de «vuelta a los noventa».
Entre «militontos» y «globoludos» los primeros acertaron pronóstico. ¿Los segundos? Calladitos. Qué se yo. Si bancar a Macri puede  ser «top», justificar a «La Bullrich», es un esfuerzo que el voluntariado Greenpeace amarillo todavía no asume como propio. (De autor: al lado de «Pato», Berni pareciera ser un tantito más eficiente, ¿no?)
El blindaje mediático funciona a rajatabla. Todo lo que deba ser del Estado  será de Magnetto, pareciera ser el prólogo de este libro fascículado  que ya tiene el primer capítulo «Ajustando con alegría», viene gratis con Clarin, comprando 2 te regalan una bala de goma ( prometen mas consistencia si la cosa se pone áspera).
De los Lanatta vamos a decir poco, solo que con una o dos «t», ambos son mercenarios a sueldo, uno más caro que otro.

DE LOS NUESTROS, LO PIOR

Paramos por un ratito de mirar la escoba en el ojo ajeno y miremos un poco ‘pa adentro.
Rápidos los muchachos para fundar el «peronismo permitido». Massa, Urtubey y «Florencio» Bossio, se juntaron, vinito por acá, Coca Cero por allá, parece que  le andan juntando los años de aportes a Cristina para ver si la meten en la moratoria del Anses y la jubilan. Ya adelantaron que si falta algún pesito, Mauri aporta para la causa. Cristina los espera, ellos ya se sienten sparring de Sevel.

LOS PUROS

Entre cámporas y «new meeting» la cosa es mas clara. «Bancar el proyecto» es la tarea, esa le sale bien, juntar votos por ahora se la llevan a marzo, salvo algunos ejemplos.
Inauguran título de opositor y hasta ahora la vienen llevando bien. Sumar será otra tarea, para eso deberán, si es que quieren tener chance,  abrir mucho mas el debate, bancar la critica interna. Al final «la griega» los terminó humanizando a todos y todas.

Caciques o Barones (según cuanto los necesite Clarin)

El golpe de perder la provincia fue tremendo. El tanque de oxígeno económico marco «bajo de reserva» y muchos bucean aguas demasiado profundas como para andar batallando prematuramente a «Heidi» Vidal. Se debaten entre ser colaboracionistas  por necesidad o peones de la refundación del peronismo sin banderas, se juraron «apoyar» a la gobernadora a cambio de una apertura de grifos. Ella por ahora paga el costo de anunciar que no habrá paritarias para los municipales.

CGT, CTA Y OTRAS YERBAS

La columna vertebral anda algo torcida. Cada uno atiende su juego, aunque saben que al final una prendan tendrán. Sabios de los tiempos, reticentes a las declaraciones prematuras, los gremios enrolados en la CGT, en cualquiera de sus versiones, ya extrañan esa no-relación con Cristina. En términos prácticos, muchos sindicatos fueron expulsados durante estos 12 años del «paraíso kirchneristas», mezcla de errores propios y ajenos. Afuera o adentro del edén nunca dejaron de beneficiarse del crecimiento del trabajo formal, las paritarias libres y un mercado interno pujante.
Pasar, en solo 30 días de pedir por ganancias a pedir que no rajen laburantes pareciera ser un retroceso. Es un retroceso.
En términos absolutos, en la CTA la cosa pareciera a simple vista estar ideológicamente mas clara, los gremios que componen esa central sufrirán (en un escenario de ajuste prolongado) una pauperización de sus propios afiliados.
El primer gran desafío para la gestión macrista será el amplio abanico que significa hoy el sector docente. Con Suteba como bandera de resistencia, los trabajadores de la tiza ya no aceptan el viejo refrán de «más hambre que maestro de escuela», el kirchnerismo con sus mas y sus menos, los acostumbro a discutir paritarias libres, y los comprometió (no a todos, claro está) a trabajar por la calidad educativa. Tampoco fue una relación fácil, los docentes todavía mascullan bronca cuando recuerdan que Cristina les informó que estaba pagando tres sueldos por cada cargo. (No creo que tengan esa ventaja con Macri, no se lo ve muy afecto a la reflexión colectiva).
También conviven con una debilidad endémica de la propia profesión, maximizada durante los últimos años con la llegada de «los profes»; una camada de «docentes por resignación»  que vuelan de escuela a escuela con el único interés de juntar horas para intentar llegar a igualar a sus viejos amigos de secundaria que lograron una mejor performance económica con profesiones igualmente liberales pero más rentables.
Con todo eso, los docentes serán el primer escalón de resistencia. Le sobra historia y convicción para esta lucha.
Por ahora dejamos acá…

Ezequiel Bértola