La crisis cambiaria tras el resultado adverso en las elecciones primarias para el oficialismo, que disparó el dólar de 45 a 60 pesos, podría haber sido evitada por el Gobierno, porque el Banco Central estaba «en mejores condiciones que en 2018 para defender el valor del peso».

Así lo analizó el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) en un informe en el que advierte que la devaluación «reavivará la inflación» en los próximos meses.

En compensación por el rebrote inflacionario, el Gobierno adoptó una batería de medidas que van desde la elevación del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias hasta la reducción a cero del IVA para los alimentos.

Para IDESA, estas medidas fueron tomadas en forma «improvisada» y ahora plantean «riesgos» para las provincias, por el impacto fiscal que tendrán.

«Lo improvisado y riesgoso de estas medidas potenciaron las dudas y las polémicas en torno a si la crisis cambiaria era inevitable», planteó IDESA.

Para abordar este tema, un punto de referencia es el denominado «dólar de convertibilidad»: el cociente entre el dinero en efectivo en poder de la gente más los depósitos en caja de ahorro, plazo fijo y LEBAC, dividido la cantidad de dólares que el Banco Central tiene como reservas.

¿A cuánto se iría el tipo de cambio en el caso de que todos los pesos disponibles se usaran para comprar dólares?

La situación es hipotética por lo extrema, ya que nunca puede ocurrir en la práctica, pero permite medir el grado de fortaleza del Banco Central para defender el valor del peso al comparar este valor con el precio del dólar de mercado.

En este sentido, según datos que publica regularmente el Banco Central, se observa que en la crisis cambiaria de abril-mayo del 2018 el dólar de mercado pasó de $20 a $25 y el dólar de convertibilidad estaba en el orden de los $62.

En la crisis cambiaria de julio-agosto del 2018 el dólar de mercado pasó de $27 a $40 y el dólar de convertibilidad estaba en el orden de los $58.

En la reciente crisis post-PASO, el dólar pasó de $45 a $60 cuando el dólar de convertibilidad se ubica en el orden de los $51.

«Estos datos sugieren que la crisis cambiaria era evitable. Es cierto que el dólar de convertibilidad es un indicador relativo, porque, por ejemplo, no todas las reservas están disponibles para hacer frente a una corrida cambiaria. Pero comparado con las crisis cambiarias del 2018, el Banco Central estaba en muchas mejores condiciones para defender el valor del peso», dijo IDESA.

Esa mayor fortaleza se explica porque el tipo de cambio no estaba atrasado, la situación fiscal era mejor y porque la desactivación de las LEBAC, principal detonante de las crisis cambiarias del 2018, disminuyó el dólar de convertibilidad.

NG